Multipathway modulation of neuroinflammation and oxidative stress by hesperidin in a rat single prolonged stress model of post-traumatic stress disorder.
Authors: Anyanwu GE, Akanaku OC, Oviosun A, Ekwueme PE, Odey PA, Okechukwu Ugwu CP, Anyanwu CN
Journal: Animal models and experimental medicine
PTSD treatment
mental health
open access
Abstract
Los síntomas esofágicos, como pirosis, disfagia, regurgitación, dolor torácico e impactación alimentaria, representan una proporción sustancial de las consultas ambulatorias en gastroenterología. Si bien se trata de manifestaciones clínicas frecuentes, las etiologías subyacentes son heterogéneas y, en muchos casos, difíciles de diferenciar basándose únicamente en la historia clínica. La enfermedadpor reflujo gastroesofágico (ERGE), la esofagitis eosinofílica (EoE),los trastornos motores esofágicos y los trastornos funcionales delesófago suelen presentarse con perfiles sintomáticos superpuestos. Esto conduce a la ambigüedad diagnóstica y la incertidumbre terapéutica. Históricamente, la evaluación de los síntomas esofágicos se ha apoyado en ensayos terapéuticos empíricos, en particular con inhibidores de la bomba de protones (IBP), seguidos de la realización de una endoscopía digestiva alta y, cuando resulta necesario, pruebas funcionales esofágicas. Si bien este modelo se encuentra firmemente incorporado en la práctica clínica habitual, en la actualidad se reconoce de manera creciente que dicho enfoque puede resultar ineficiente desde el punto de vista diagnóstico y poco efectivo para establecer la etiología subyacente de los síntomas en un número significativo de casos. El tratamiento empírico se asocia a un efecto placebo significativo, retrasos en el diagnóstico definitivo y una prolongación innecesaria del malestar del paciente, especialmente en aquellos con trastornos motores esofágicos o trastornos de la interacción intestino-cerebro. La endoscopía continúa siendo la piedra angular en la evaluación esofágica debido a su capacidad para excluir malignidad, identificar la enfermedad mucosa y detectar una obstrucción mecánica. Sin embargo, hasta el 50 - 70% de los pacientes sometidos a una endoscopía digestiva alta por síntomas esofágicos no presentan anormalidades evidentes, loque deja a los clínicos con escasa claridad diagnóstica y a los pacientes con síntomas persistentes. En estos casos son necesarias las pruebas funcionales esofágicas -manometría de alta resolución (MAR),monitoreo ambulatorio del reflujo y esofagograma baritado- para establecer un diagnóstico. Lamentablemente, estos estudios suelen realizarse semanas o meses más tarde, requieren derivación a centros especializados y están limitadas por una tolerancia subóptima y una proporción no despreciable de estudios incompletos.